Mi viaje a las Cataratas del Iguazú
En nuestras vacaciones de invierno elegimos un destino célebre por su naturaleza impactante. Tuvimos la oportunidad de llegar en uno de lo s días mas bellos de nuestra estadía. Nos hospedamos en la ciudad capital de Misiones pero al llegar a Cataratas, a 302 kilómetros de distancia, nos dimos cuenta de que bien podríamos habernos hospedado en el lugar. Una exuberante selva rodea el Parque Nacional Iguazú que ocupa casi 70.000 hectáreas.
Nuestro guía se ocupó de explicarnos cómo se producen estos espectaculares saltos. El límite Norte de las Cataratas es el río Iguazú que cae 23 kilómetros antes de unirse al río Paraná. En total son 275 saltos que se suceden desde una altura de 70 metros. Una estrepitosa bruma crea un manto espumoso sobre las antiquísimas fallas geológicas del basamento del río Paraná que dan origen a los saltos.
Estábamos en el lado argentino sobre las pasarelas blancas del mirador desde donde se presentan los saltos más destacados. Uno de ellos es el Dos Hermanas, que cuentan con un piletón natural de 8mmetros de profundidad. Junto con el Bosetti, el Chico Alférez y el Ramírez, tienen una altura promedio entre 40 a 60 metros.
El salto que cosecha más aplausos y ovaciones que el resto, es la Garganta del Diablo el salto de mayor caudal de las Cataratas con una altura de 80 metros. Las escalinatas nos llevaron ala base pero también permiten ver de cerca a los habitantes naturales de este magnifico hábitat: monos, venados y tucanes, entre otras increíbles especies de la selva misionera. En un tren ecológico nos llevaron a disfrutar de la abundante biodiversidad que esconde este rincón del planeta.
Fue una sorpresa para mí encontrar este sitio tan bien organizado. El centro de interpretación de la Naturaleza, “Ivirá Retá” se destaca por sus dimensiones y funciones. El guía nos explicó que el Parque fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO entre otras razones porque contiene especies en peligro de extinción como el yaguareté, el ocelote y el macuco. En el hotel nos esperaba el descanso y una espectacular cena con platos de la gastronomía local con un servicio de excelencia en un entorno realmente maravilloso.