Quebrada de Humahuaca
No es casual que haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad. La Quebrada de Humahuaca es uno de esos lugares que realmente hay que visitar alguna vez en la vida. Esta zona árida de la provincia de Jujuy, en el norte argentino, es un surco angosto y profundo originado en parte por el Río Grande que lo recorre. Abarca unos 170 kilómetros de valles y montañas, cuya altura varía entre los 2000 y 4000 metros sobre el nivel del mar. Es una región además de gran colorido, ya que las cierras varían sus tonalidades de acuerdo con los minerales que las conforman.
La Quebrada de Humahuaca comienza a escasos 40 km de San Salvador de Jujuy, la capital provincial, en la pequeña ciudad de Purmamarca. Desde allí pueden visitarse las famosas Salinas Grandes, en el límite con la provincia de Salta, y el cerro de los 7 colores, todo un emblema de la región.
En la zona de la Quebrada de Humahuaca hay una fuerte presencia de descendientes de los pueblos originarios, así como construcciones que atestiguan sus orígenes, como es el caso del Pucará de Tilcara, una fortaleza al sur de la ciudad de Tilcara, construida por los aborígenes homónimos, y descubierta hace ya mas de un siglo. En Tilcara otra visita muy recomendable es la que se realiza a la Garganta del Diablo, un salto de agua del Río Huasamayo, al que se accede tras un trekking de dificultad media de unos 8 km.
Remontándose un poco mas al norte se llega a La Quiaca, un pueblo de frontera que limita con Bolivia, y que es el extremo norte de la República Argentina, desde donde la distancia a Ushuaia, la ciudad ubicada en el extremo sur del país, es de 5171 km.