Turismo salud en Argentina
A veces uno viaja para divertirse, recorrer nuevos lugares, conocer cosas nuevas. Otras veces, sólo buscamos descansar. Para quienes estén en búsqueda del relax total, el bienestar, y una alza en la calidad de vida, lo mas recomendable es el llamado turismo salud. Existen muchas fuentes naturales con propiedades relajantes y curativas, como talasoterapia (terapia con agua de mar), baños termales, o fangoterapia, que además de otorgar bienestar y colaborar en la salud, tienen beneficios estéticos, de belleza y rejuvenecimiento.
Estas terapias alternativas, avaladas por la Organización Mundial de la Salud, combinan el sol y el clima con fuentes minerales y/o termales y sus derivados. Sus fines no son sólo curativos, sino también preventivos, de rehabilitación y antiestrés.
El turismo salud en Argentina tiene un importante desarrollo. Las aguas termales se encuentran clasificadas según su composición físico química por el Instituto Nacional de Ciencia y Técnicas Hídricas, y todos los centros de terapias alternativas son supervisados por médicos y personal idóneo. Otra clasificación común que se aplica en Argentina a los centros de tratamiento con aguas termales, según la composición de las mismas, es de acuerdo a las dolencias o enfermedades que tratan como foco principal, mas allá de que los beneficios de la terapia sean integrales. Así, se encuentran centros especializados en diversos sistemas del cuerpo humano (circulatorio, digestivo, y respiratorio), termas cuyo fin principal es tratar las dolencias musculares, y otros que simplemente se enfocan al relax y la estética, comúnmente acompañados de servicios de spa muy completos.
La terapia con aguas termales es la mas difundida, y la que mayor desarrollo tiene en el país. Hay centros termales en al menos 15 provincias argentinas, cada cual con sus particularidades, distribuyéndose desde Jujuy hasta Neuquén.